domingo, 26 de marzo de 2017

QUERIDO AMIGO


Sin duda te echo en falta y aún no se si te has ido. Las palabras se quedan cortas para esto… Sé que no me escuchas ahora, pero estas letras te hablan de forma muy parecida a cómo me hablan tus ojos al verme.
Tienes una bonita sonrisa y aunque tímida, es bonita. Y exactamente eso es  lo que le hace peculiar, porque una bonita sonrisa tímida es más misteriosa que una vulgar sonrisa feliz. Y no hay nada mejor que lo que no se ve todos los días.
Tampoco veo todos los días a tus ojos, que sin duda son reflejo de tu alma, que me hace sentir especial al verte. Tus ojos son oscuros pero con la luz reflejan claros matices que contrastan con mis ojos azules de manera violenta. Las palabras se quedan cortas para esto… Sin duda echo en falta tu presencia, que aclara todas mis ideas.
Ideas de crear un mundo paralelo desde aquí sin necesidad de marcharme a ningún sitio, únicamente con la inspiración de tus sentidos, de tus ojos y de tu sonrisa.
La insinuación parece el reino de todas mis reglas donde nadie puede ayudarme a salir de ellas; estoy presa de mi propia mente. Espero que tu viaje sea de agrado, si no por lo contrario, mi mente puede regalarte alguna infinita historia juntos.

Desde el centro hasta tu isla,

S.

martes, 28 de febrero de 2017

LIBRE


Irene:
Las cosas me están yendo bastante bien y yo sé que en cuanto nos veamos estarás muy contenta por mí. Pero aún y así, tengo miedo. El miedo, ya no es paralizante ni tan siquiera demasiado estresante, pero es palpable. Yo lo noto. Ante cualquier cambio, él siempre esta ahí. Como un aviso de un móvil, como una alarma. Siempre me avisa, siempre me hace dudar. Las dudas las llevo bien, me estoy haciendo a la idea de ellas. Siempre me llevan de un lado al otro, radicalizando mi existencia. Un día digo sí, al otro día digo no. El miedo me provoca eso. Pero el miedo, de eso que tanto hemos hablado, ya no me habla tan alto. Ya no me guía. Sólo lo escucho.
Me estoy dejando guiar y hay una frase tuya, de esas que me repites tanto y que siempre escucho omnipresentemente: "¿Dónde esta escrito lo que debemos elegir?" Y cuando la escucho, grito mentalmente, "Irene tenía razón, en ningún sitio, sólo en el libro de los prejuicios." Y entonces posteriormente, todo fluye. No he vuelto a elegir nada Irene. Todo ha fluido, es increíble. 
Las dificultades que estoy teniendo fluyen y me resultan inspiradoras, no obstaculizantes. Sé que he de aprender muchísimo pero me noto fuerte y sincera, creo que el genio de la lampara, (de aquel del que te hablé), ya no desea ser libre; lo es completamente.


Y, en mi libertad me refugio y me expreso la gran parte del tiempo.







miércoles, 8 de febrero de 2017

CAMINO


El camino, el único camino que veo, sigue en línea recta. Y todo es tan diferente... El final no puede verse y aunque parezca extraño, me resulta reconfortante. Me aporta placer y ganas de continuar. 
Me paro a mirar el paisaje y todo lo que me rodea es tranquilizante. Las piernas van ligeras y ya no son una carga. Siento que todo va en sintonía conmigo y con mi alrededor.
Me paro a mirar las flores, son tan bonitas... Los árboles son altísimos, con unas raíces muy fuertes y profundas. La tierra se agarra a mis pies y no tengo miedo de caerme. Ya no voy deprisa; ya no busco nada. 
Hay bancos para sentarse y como no tengo prisa, me siento y observo. Sólo hago eso. Respiro profundamente y el tiempo pasa. Estoy en paz.